En una era dominada por el streaming, el vinilo ha experimentado un resurgimiento inesperado. Coleccionistas y amantes de la música están impulsando un mercado que muchos creían extinto.
Las ventas de vinilos han superado las de los CD en los últimos años, demostrando que hay una demanda por el formato físico. La calidez del sonido, el arte de las portadas y la experiencia de escuchar un álbum completo son algunos de los factores que atraen a los compradores.
Bandas y artistas han respondido a esta tendencia lanzando ediciones especiales y reimpresiones de discos clásicos, lo que ha generado un nuevo interés en generaciones más jóvenes.
Aunque el streaming seguirá siendo la forma principal de consumo musical, el vinilo ha demostrado que el formato físico aún tiene un lugar en la industria.





