El fallecimiento del Sumo Pontífice generó conmoción en la comunidad local. El padre Sergio Chauque destacó su cercanía con los más humildes y su legado pastoral.
La noticia de la muerte del Papa Francisco fue recibida con profundo dolor en todo el mundo, y también en Salta. El sacerdote local Sergio Ariel Chauque expresó su pesar y remarcó que “se cierra un tiempo especial para la Iglesia”.
Francisco, quien falleció este lunes a los 88 años, dejó una huella marcada por la humildad, el compromiso con los más vulnerables y su apuesta por una Iglesia más cercana a la gente. “Era el Papa de los que estaban excluidos, y nunca dejó de acompañar a su pueblo”, expresó Chauque.
Para el sacerdote, su legado es una verdadera revolución en la forma de ejercer el liderazgo espiritual: una Iglesia con los pies en la tierra, con voz activa en temas sociales, ambientales y de derechos humanos.
Mientras miles de fieles se preparan para despedirlo en Roma, el Vaticano se encamina hacia un nuevo cónclave. En aproximadamente un mes, se elegirá a quien será su sucesor.
“El nuevo Papa deberá continuar el camino de Francisco y estar a la altura de los desafíos actuales, como la búsqueda de la paz y la justicia social”, concluyó Chauque con esperanza.





