Durante el juicio por el crimen de Guillermo Francia, un vecino afirmó que encontró lesiones en el cuerpo del niño, quien habría justificado las heridas como accidentes.
En el juicio que se lleva a cabo en Salta por el presunto filicidio de Guillermo Leonel Francia, un niño de 11 años, un vecino del barrio Solidaridad declaró haber observado varias heridas en el cuerpo del menor en distintas oportunidades. Según su testimonio, el niño siempre atribuía esas lesiones a caídas o accidentes domésticos.
El testigo aseguró que conocía a Guillermo desde muy pequeño y que solía acompañarlo en distintas actividades. Con el tiempo, comenzó a verlo con menos frecuencia, y el niño le comentó que su madre no aprobaba ese vínculo. La mujer, Lidia Raquel Cardozo, está imputada por homicidio calificado por el vínculo y lesiones leves calificadas.
Durante la audiencia, dos sobrinos de la acusada decidieron no declarar, amparados en la ley de parentesco. El tribunal, integrado por los jueces Leonardo Feans, Martín Pérez y Francisco Mascarello, resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el martes a las 9





