El piloto argentino comparte su historia personal y profesional a través de dos libros, donde revela los sacrificios, la disciplina y la soledad detrás de su camino al automovilismo internacional. “El talento sin trabajo no llega a nada”, afirma.
Franco Colapinto se prepara para dar un nuevo paso en su carrera y, al mismo tiempo, abrir una ventana a su vida lejos de las pistas. El joven piloto argentino decidió contar su recorrido en dos libros que reflejan tanto sus desafíos deportivos como las emociones que lo marcaron desde su primera aventura lejos de casa.
Con honestidad, Colapinto recuerda los momentos más duros de su formación: viajes en soledad, derrotas que dejaban huella y la ausencia de contención familiar cuando las cosas no salían bien. Aun así, asegura que esas experiencias lo fortalecieron y fueron parte inevitable del camino hacia sus objetivos.
Hoy, con mayor madurez y un futuro que lo ilusiona en las categorías top del automovilismo mundial, reafirma que el éxito no depende únicamente de las capacidades naturales: “Hay que laburar mucho para llegar adonde uno quiere estar”, sostiene, convencido de que el esfuerzo y la perseverancia son su mayor motor.





