La nueva ley laboral permitirá fraccionar las vacaciones, extender los plazos de descanso y adaptar las licencias por maternidad o enfermedad a la realidad actual del trabajo.
La reforma propone que los empleados puedan dividir sus vacaciones en dos o más períodos, siempre que cada uno tenga una extensión mínima de siete días. Esto busca compatibilizar la vida personal con las necesidades productivas de las empresas.
A su vez, el plazo para hacer uso del descanso anual se extiende hasta fines de abril, permitiendo mayor libertad en la organización del calendario laboral.
En materia de licencias, se amplían los derechos por maternidad, enfermedad y situaciones familiares, incluyendo nuevas consideraciones para quienes perciben remuneraciones variables o cumplen funciones mixtas.





