El tren diseñado por CASIC podría superar los 1.000 km/h y transformar los viajes en Sudamérica, si se superan los desafíos de infraestructura y seguridad.
El tren T-Flight, impulsado por la empresa china CASIC, se apoya en levitación magnética para flotar sobre la vía y en túneles casi al vacío para reducir la resistencia del aire, lo que habilita velocidades de hasta 1.000 km/h. Esta combinación permitiría un trayecto entre Buenos Aires y Brasil en apenas una hora.
En ensayos, uno de sus prototipos aceleró a 650 km/h en solo siete segundos, lo que demuestra el potencial del diseño. El objetivo es que su operación regular mantenga velocidades cercanas a los 800 km/h o que incluso alcance los 1.000 km/h bajo condiciones ideales.
Pero el proyecto no está exento de obstáculos: para hacerlo realidad haría falta construir una red de túneles de vacío, estaciones especialmente diseñadas, sistemas de evacuación seguros y enormes recursos económicos.





