El torneo de clasificación incluye dos repechajes distintos: uno europeo con 16 equipos y otro intercontinental que involucrará a seis países de otras confederaciones.
Luego de la fase de grupos en Europa, 16 selecciones volverán a la cancha para disputar los cuatro cupos europeos que quedan para el Mundial 2026. El formato consiste en eliminatorias de un solo partido: semifinales y finales que se jugarán en marzo.
Estos 16 equipos surgen de combinar los segundos de cada grupo con los cuatro mejores equipos que ganaron en la Liga de Naciones pero no quedaron primeros ni segundos en su grupo eliminatorio. Así se garantiza que el repechaje europeo sea más competitivo.
En paralelo, se desarrollará un mini torneo intercontinental con seis selecciones de diferentes confederaciones: algunas entrarían en una ronda preliminar, mientras que las más altas en el ranking FIFA esperarán en instancias decisivas. De ese repechaje saldrán dos últimos clasificados al Mundial 2026.





