Un informe forense reveló que el empresario sufre un deterioro cognitivo moderado a grave, lo que motivó su sobreseimiento. El tribunal consideró que la enfermedad es progresiva e irreversible.
El examen médico realizado a Enrique Pescarmona confirmó que atraviesa una enfermedad neurodegenerativa compatible con una demencia tipo Alzheimer en fase avanzada. Los especialistas describieron que el empresario se encuentra desorientado en tiempo y espacio, con deterioro en la memoria y en la capacidad de razonar.
El informe concluyó que su estado le impide comprender el proceso en su contra, participar de su defensa o sostener una conversación con sentido jurídico. Con ese cuadro, el Tribunal Oral Federal 7 determinó que no existe posibilidad de que recupere la aptitud mental necesaria.
Los jueces resolvieron su sobreseimiento por incapacidad crónica, aunque aclararon que sus declaraciones previas se mantendrán incorporadas al expediente. La causa continuará con el resto de los acusados, mientras la situación de salud de Pescarmona queda definida como irreversible.






