Tras empatar 0-0, el equipo argentino ganó por penales y volvió a coronarse en el plano internacional.
En una final electrizante disputada en Paraguay, Lanús se impuso a Atlético Mineiro luego de un encuentro parejo en el que ninguno logró romper el marcador durante el tiempo reglamentario.
El protagonista absoluto fue Nahuel Losada, que brilló en la tanda de penales y contuvo tres remates fundamentales, entre ellos el disparo de Hulk. Su actuación inclinó la balanza de manera decisiva.
El título consolida a Lanús como una potencia emergente en torneos internacionales y marca un nuevo capítulo dorado para la institución del sur del Gran Buenos Aires.





