Un informe internacional sostiene que el calentamiento global favorece la generación y el transporte de microplásticos, aumentando los riesgos para ecosistemas, biodiversidad y salud pública.
El estudio explica que el cambio climático no solo agrava las condiciones meteorológicas, sino que también acelera la degradación de plásticos. El calor, la radiación solar y eventos extremos como tormentas e inundaciones provocan que los residuos se rompan más rápido y que los microplásticos se distribuyan con mayor facilidad por aire, agua y suelos.
Los investigadores remarcan que, ante una producción creciente y sostenida de plásticos, la combinación con el calentamiento global multiplica los impactos ambientales. Por eso, recomiendan frenar los plásticos de un solo uso, aplicar políticas estrictas para reducir la producción y avanzar hacia una economía circular más exigente.
Según el documento, los microplásticos afectan ciclos ecológicos esenciales, dañan organismos marinos y terrestres y pueden actuar como portadores de químicos peligrosos. Frente a este panorama, los científicos advierten que la falta de medidas rápidas podría desencadenar consecuencias ecológicas de gran escala.





