El operativo se habría desarrollado sin autorización del gobierno venezolano.
Un ataque con drones en suelo venezolano volvió a colocar al país en el centro de la escena internacional. La acción, atribuida a Estados Unidos, tuvo como objetivo una instalación costera.
El lugar atacado estaría vinculado a operaciones ilegales de narcotráfico, según fuentes cercanas a la investigación. Al no haber personas en el sitio, no se registraron víctimas.
Especialistas advierten que el hecho podría marcar un precedente delicado en materia de soberanía y seguridad regional.





