El Servicio Nacional del Manejo del Fuego alertó que catorce provincias argentinas se encuentran actualmente en riesgo extremo de incendios forestales. Si se suman las zonas con riesgo alto o muy alto, prácticamente todo el país aparece comprometido.
Las autoridades pidieron extremar las medidas de prevención y evitar cualquier acción que pueda generar focos ígneos, en un contexto de altas temperaturas, sequía y vientos intensos.
El escenario genera preocupación por el impacto ambiental, económico y social que podrían tener incendios de gran magnitud durante el verano.





