La provincia de Tierra del Fuego atraviesa una fuerte crisis económica que derivó en la renuncia de tres funcionarios centrales del área financiera: el ministro de Economía, el secretario de Finanzas y la directora provincial de Hacienda. El Gobierno fueguino anunció cambios en el gabinete para intentar reordenar las cuentas públicas.
La salida de los funcionarios ocurre en un contexto de caída de la actividad, cierre de empresas y pérdida de competitividad, especialmente en sectores industriales sensibles al comercio exterior y al consumo interno. La situación encendió alertas sobre la sostenibilidad fiscal de la provincia más austral del país.
El recambio busca enviar una señal de control y continuidad administrativa, aunque el escenario económico sigue siendo delicado y con impacto directo en el empleo y las finanzas públicas.





