La carrera hacia la descarbonización global pone a la minería en el centro del debate. Referentes tecnológicos y científicos advierten que las energías limpias dependen, de manera directa, de la extracción responsable de minerales estratégicos.
El empresario Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, ha remarcado en distintas oportunidades que el desarrollo de energías limpias, baterías y movilidad eléctrica solo es viable con un fuerte respaldo del sector minero. Desde el litio que alimenta los vehículos eléctricos hasta el cobre indispensable para redes eléctricas y paneles solares, la transición energética necesita materias primas críticas.
En la misma línea se expresa el científico y especialista en ingeniería metalúrgica Benjamin Wilson, quien sostiene que “la energía neta cero no será posible sin minería”. Según el experto, minerales como el litio, el cobre, el níquel y el cobalto son insustituibles para tecnologías clave como turbinas eólicas, sistemas de almacenamiento energético y autos eléctricos.
El consenso entre líderes tecnológicos y científicos apunta a un mensaje claro: el desafío no es eliminar la minería, sino hacerla más eficiente, trazable y sustentable. Sin una minería moderna y responsable, la transición hacia un modelo energético limpio quedaría en el plano del discurso y no de la realidad productiva.






