El apoyo de los senadores que responden a mandatos provinciales será determinante para el desenlace de la Reforma Laboral.
Como suele ocurrir en votaciones divididas, el papel de los gobernadores es fundamental. El Ejecutivo Nacional ha mantenido negociaciones directas con mandatarios provinciales de diversos signos políticos para asegurar los votos necesarios en el recinto.
A cambio del apoyo a la Reforma Laboral, los gobernadores habrían negociado la reactivación de obras públicas en sus territorios y el giro de fondos específicos para cajas previsionales. Esto ha generado tensiones dentro de los bloques opositores, donde algunos senadores se encuentran entre la lealtad partidaria y las necesidades de su provincia.
El voto de los representantes de provincias como Córdoba, Santa Fe y Salta es observado con lupa por los analistas políticos, ya que definirá si el proyecto regresa a Diputados con cambios o sale sancionado definitivamente.





