Analistas económicos evalúan la proporción del ingreso mensual que se destina a la compra de materiales para el nivel primario y secundario.
La adquisición de la canasta escolar representa uno de los desembolsos más significativos para los hogares argentinos durante el primer trimestre del año. Los informes económicos señalan que, para una familia con dos hijos, el costo de completar las listas escolares básicas puede representar un porcentaje considerable del Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente en 2026.
Este impacto se ve agravado por la necesidad de adquirir también indumentaria escolar y calzado, que no siempre están incluidos en los presupuestos de útiles tradicionales. La combinación de estos factores genera una presión financiera que suele derivar en un mayor uso de la tarjeta de crédito y otros mecanismos de financiación de corto plazo.
Los organismos de defensa del consumidor sugieren que el Estado y el sector privado mantengan acuerdos de precios para una lista de productos esenciales. Estas medidas buscan garantizar que todos los estudiantes cuenten con las herramientas mínimas para el inicio del ciclo lectivo, independientemente de la situación económica de sus padres.





