El economista Santiago Bulat defendió la nueva Ley de Glaciares que el Senado votará este jueves y sostuvo que la Argentina necesita actualizar su marco regulatorio para no seguir perdiendo oportunidades frente a países vecinos.
Feinmann puso el foco en la brecha productiva entre ambos lados de la cordillera: “Del otro lado de la cordillera en Chile, se han sacado millones de toneladas hace años. La misma montaña, la misma cordillera”. En ese contexto, Bulat respondió con un dato contundente: “55 millones de dólares de exportación de Chile y nosotros, cero”, marcando la diferencia en términos de resultados económicos.
El economista planteó que el debate no es entre producción o ambiente, sino sobre cómo generar condiciones para desarrollar la minería con controles adecuados. El eje de su argumento fue la comparación con Chile y Perú, que explotan recursos similares bajo normas ambientales vigentes.
“Me parece un poco iluso pensar que en Chile o Perú no tienen normas ambientales que se permitan llevar adelante la minería cuidando el ambiente y llevando la actividad”, afirmó Bulat. Según su mirada, esos países han logrado compatibilizar controles ambientales con producción y exportaciones, algo que —considera— Argentina debería replicar.
Bulat también insistió en que el proyecto en discusión no elimina exigencias ambientales, sino que apunta a dar mayor claridad y previsibilidad normativa. En esa línea, sostuvo que la actualización permitiría destrabar inversiones que hoy permanecen en etapa de exploración a la espera de definiciones regulatorias. Para el economista, el país tiene recursos y potencial, pero necesita reglas claras para transformar ese potencial en producción y empleo.
La votación en el Senado será clave para el futuro del sector. Mientras sectores ambientalistas advierten sobre posibles riesgos, desde el ámbito productivo sostienen que la reforma busca equilibrar desarrollo y cuidado del ambiente. En ese marco, la postura de Bulat se alinea con quienes consideran que la Argentina no puede quedar rezagada frente a sus vecinos en la explotación responsable de los recursos de la cordillera.





