Un informe sobre hábitos alimentarios en el trabajo advierte que la mayoría de los asalariados debe ajustar su dieta durante la jornada por motivos económicos.
La situación económica continúa afectando aspectos básicos de la vida cotidiana de los trabajadores. Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina indicó que el 83,5% de los asalariados enfrenta dificultades para alimentarse adecuadamente durante su jornada laboral.
El estudio detalla que más de la mitad de los trabajadores combina dos formas de privación: comer menos y elegir alimentos de menor calidad para reducir gastos. En este contexto, la alimentación en el trabajo se transformó en un factor cada vez más condicionado por los ingresos y el costo de vida.
Las mayores dificultades se registran entre los sectores con salarios más bajos y en pequeñas unidades productivas. Además, el informe destaca que la presencia de comedores laborales o aportes de los empleadores puede mejorar los hábitos alimentarios y reducir el impacto de estas restricciones en la salud de los trabajadores.





