A 50 años del golpe de Estado, los obispos reafirmaron el “Nunca Más” y pidieron desarmar el lenguaje agresivo para reconstruir la convivencia social.
La Conferencia Episcopal Argentina difundió un documento en el que alertó sobre la creciente normalización de la violencia en la vida pública. Según los obispos, el insulto y la descalificación permanente erosionan la democracia y generan un clima de enfrentamiento que amenaza la paz social.
El mensaje subraya que la violencia no comienza con los hechos, sino con las palabras. Por eso, la Iglesia llamó a reemplazar el discurso agresivo por un diálogo respetuoso, capaz de construir consensos y evitar la polarización extrema que atraviesa al país.
En este marco, los obispos remarcaron que el “Nunca Más” no es solo memoria histórica, sino un compromiso actual: la democracia debe sostenerse en el respeto mutuo y en la renuncia a toda forma de violencia, tanto física como verbal.





