La convocatoria reunió a miles de personas y el acto central incluyó críticas al Gobierno junto a reclamos históricos.
Una multitud se concentró en Plaza de Mayo para conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, en una jornada marcada por la memoria y la participación masiva.
Desde las primeras horas, el flujo de personas fue constante, con columnas que avanzaron por la Avenida de Mayo y calles aledañas. La presencia de pancartas, fotos de desaparecidos y símbolos vinculados a los derechos humanos formó parte central de la movilización.
Durante el acto principal se escucharon cuestionamientos al Gobierno, mientras que las consignas mantuvieron el foco en la búsqueda de verdad y justicia. La jornada finalizó con una desconcentración progresiva, aunque con la continuidad de los reclamos que se repiten año tras año.





