En una columna publicada en Ámbito Financiero, la senadora Carolina Moisés planteó que el litio posiciona al Norte argentino como un actor clave en la nueva geopolítica global, al tiempo que cuestionó la falta de una estrategia integral de desarrollo en provincias como Jujuy y dejó entrever críticas hacia la conducción del peronismo nacional.
La legisladora sostiene que el NOA enfrenta una “oportunidad histórica” vinculada al litio, en el marco de una nueva revolución tecnológica global. Sin embargo, advierte que el desafío no es solo extraer el recurso, sino transformarlo en desarrollo industrial, capacidad tecnológica y poder estratégico para la Argentina. En esa línea, plantea un enfoque claramente pro-minero, pero con un giro político: no alcanza con exportar materia prima, sino que es necesario construir una cadena de valor que permita al país disputar posiciones en la economía global.
Minería sí, pero con desarrollo: el eje central de su planteo
Moisés se ubica dentro de una línea que promueve la explotación del litio, pero cuestiona el modelo extractivo tradicional. La senadora pone el foco en la necesidad de pasar de un esquema primario-exportador a uno con industrialización, tecnología y generación de valor agregado en origen.
El litio como disputa de poder
Más allá de la coyuntura, el planteo de Moisés tiene una dimensión geopolítica clara: el litio no es solo un recurso económico, sino un vector de poder global. En un mundo que redefine su matriz energética, el Norte argentino aparece como un territorio clave, pero —según la senadora— aún sin una estrategia a la altura de esa oportunidad.
La discusión que plantea no es técnica, sino política: quién controla el recurso, cómo se lo explota y, sobre todo, quién se apropia de sus beneficios.





