Una investigación por venta de drogas en Rosario culminó con un operativo poco habitual. Efectivos policiales se hicieron pasar por repartidores para infiltrarse en la zona sin levantar sospechas. La estrategia resultó clave para desbaratar la actividad ilegal.
El accionar se realizó luego de detectar movimientos sospechosos vinculados al narcomenudeo. Los agentes utilizaron motocicletas y elementos típicos de delivery para simular una rutina cotidiana. Así lograron acercarse al domicilio investigado y concretar el allanamiento.
Durante el procedimiento se detuvo a varios sospechosos y se incautaron drogas. La causa venía siendo investigada desde hacía tiempo y ya había tenido intervenciones previas. Este tipo de operativos evidencia la adaptación de las fuerzas ante nuevas formas del delito.





