Una médica del Hospital Papa Francisco de Salta fue víctima de una violenta agresión por parte de la hija de un paciente y sufrió dos fracturas en el maxilar superior. El hecho ocurrió en un área restringida del establecimiento, donde la mujer ingresó sin autorización y golpeó a la profesional en el rostro. Después del ataque, también la amenazó de muerte, por lo que la trabajadora debió recibir asistencia y licencia laboral.
El director del hospital, Rodrigo Maroni, explicó que la agresora pretendía que la médica reiterara la información sobre el estado de salud de su padre a otro integrante de la familia. Tras la golpiza, compañeros de la víctima la asistieron y la protegieron dentro de la sala, pero la mujer volvió a cruzarse con ella y la insultó delante de la directora médica. Maroni cuestionó el accionar policial y denunció que, a pesar del llamado al 911, la atacante no quedó bajo custodia.
La situación generó preocupación entre las autoridades sanitarias, que reclamaron medidas urgentes para garantizar la seguridad del personal. Según Maroni, el establecimiento perdió gran parte de su dotación de vigilancia y actualmente dispone de dos agentes privados por turno, frente a los seis o siete que había anteriormente. Además, señaló que existe un espacio preparado para instalar un destacamento policial que permanece vacío desde hace dos años.





