El Gobierno comunicó la adjudicación de concesiones sobre rutas consideradas fundamentales. La decisión apunta a fortalecer la infraestructura vial mediante inversión privada. Se trata de corredores con alto impacto en la circulación y la logística.
El esquema prevé obras de mantenimiento, ampliación y mejora de los trazados. Esto busca aumentar la seguridad vial y la eficiencia del transporte. La participación privada aparece como un eje de la estrategia.
Las autoridades señalan que estas medidas apuntan a dinamizar la economía. Una red vial en mejores condiciones favorece la producción y el comercio. El plan se enmarca en una política de desarrollo de infraestructura





