El conflicto entre las empresas de transporte y SAETA volvió a profundizarse en Salta. Las prestatarias denunciaron que el organismo mantiene pagos pendientes por los servicios prestados desde julio y que la falta de fondos ya comenzó a repercutir en las frecuencias de los colectivos.
El sector empresario sostuvo que durante agosto tuvo que afrontar con recursos propios la compra de combustible, luego de que SAETA dejara de realizar los anticipos semanales. Los representantes de las compañías también señalaron que permanecía pendiente el certificado correspondiente a julio y que previamente habían aplicado reducciones en los servicios.
Ante el reclamo, SAETA reconoció el déficit operativo del sistema y señaló que gestiona una asistencia financiera extraordinaria ante la Provincia. El organismo también intimó a las empresas a garantizar la continuidad y regularidad del transporte y a evitar reducciones o alteraciones unilaterales del servicio.





